Tuesday, January 17, 2017

LA MUJER DE OJOS ZARCOS QUE VIVÍA EN CERRO VERDE

Modelo de ojos zarcos. Foto obtenida de Internet.
Contaban que vivía en Cerro Verde una mujer de ojos azul claro, casi celestes, que por esa razón le decían zarca. Incluso más, la identificaban por su nombre y el adjetivo: doña Tato Zarca. Era tema de comentarios cuando se trataba de reconocer la belleza de su mirada. No la conocí, por lo que no puedo dar fe. Sólo, sí, reproducir algunos de los juicios que las vecinas emitían sobre ella en medio de una anima conversación sobre el personaje:  “Doña Tato debe tener los ojos más lindos de Penco,” decía una de las mujeres: “Y cuando se ríe parece que le brillan aún más”, replicaba la otra. El comentario era sano, pero se advertía una pizca de envidia por el atributo que dejaba al resto fuera de competencia.
Niña afgana de ojos glaucos. Foto tomada de la famosa portada de National Geographic Magazine.
Muchos años después volví a oír acerca de esa mujer y me entraron las dudas acerca de si ella tenía los ojos celestes o si, en realidad, cada uno de color distinto. Esta última característica es común en los gatos, por ejemplo un ojo verde y el otro azul. Pero, es poco frecuente entre las personas y su origen es hereditario o debido a una enfermedad o un golpe. El diccionario dice que zarco se usa en Chile para los ojos de tonalidad distinta. De ahí entonces la confusión.
Otros aclaran que zarco es una palabra derivada del árabe zarka, que significa azul claro. Y, a alguien le leí un texto que citaba al Corán identificando a los infieles con ojos azules (zurq), un color sinónimo de los pecadores. Otros igualmente citan un verso “se enamoró de sus ojos zarcos, recuerdo de zarco mar…”
Lo de zarco plantea otro concepto parecido: los ojos glaucos. En tal caso, la coloración es clara: verde, azul o gris, con el agregado de su intenso brillo, como los ojos de las lechuzas.
Otro ejemplo de ojos zarcos.

Pues bien, han pasado muchos año ya y el personaje vuelve de vez en cuando a mi mente planteándome más dudas que respuesta. La famosa Tato Zarca de Cerro Verde en realidad ¿tenía los ojos celestes, bicolores o de un tinte verde brillante? Sólo sé que al decir de quienes la envidiaban, ella tenía una hermosa mirada zarca como ninguna otra mujer en Penco.

Saturday, January 14, 2017

3 DÍAS DURABA LA PEREGRINACIÓN PENCO-YUMBEL PARA SAN SEBASTIÁN

 
Un segmento de la imagen de San Sebastián de Yumbel. (Foto tomada de betaportalpatrimonio.cl  ).
Visitar el santuario de San Sebastián en Yumbel es una devoción regional cada 20 de enero (también en marzo). Los preparativos en Penco y en los alrededores de la comuna se notaban en ese tiempo cuando avanzaba el primer mes del año. Los devotos se lo tomaban en serio, no como un paseo. Porque, aunque no estuviera lejos, la falta de medios, lo convertía en un sacrificio. El camino más recomendado para ir a Yumbel sin tener que tomar combinaciones de trenes, era por Villarrica. Por ahí enganchaban los devotos que salían de Penco, Los Barones, Primer Agua, Agua Amarilla, Juan Chico, Roa. En este punto engarzaban los que venían de Tomé, Rafael, Menque, Ranguelmo. Después se agregaba gente en Manco, Trecacura, las Lajuelas. La caravana informal en carretas, a pie y a caballo llegaba a Florida, situada a 44 kilómetros de Penco punto medio del viaje a Yumbel luego de un día de marcha. Se descansaba en el pueblo y el recorrido continuaba. A un par de cuadras hacia el este de Florida por el camino Concepción-Bulnes, antes de tomar la curva del ingeniero, está el desvío a Yumbel. Allí se sumaba más gente, los que venían de Ñipas, Portezuelo, Peña Blanca, Ránquil, Quillón... Al cabo de varias horas de marcha los devotos llegaban a Paso Hondo, lugar donde el camino se bifurca; un desvío va a Cabrero y el otro sigue a Yumbel.
Antiguo camino a Florida, sector Trecacura. (Foto de mi archivo).
Por este último proseguía la gente caminando bajo el sol abrazador de enero. Llegar a Yumbel por el trazado recto desde la ruta Concepción-Cabrero era cuestión de un par de horas más. El trámite religioso en el santuario era breve. Allí pagaban sus mandas, asistían a la misa, rezaban y adquirían objetos e imágenes ad hoc que los ambulantes vendían por todas partes, en la plaza, en las calles, a la salida del templo... Los devotos de los campos, respetuosos del credo y de las tradiciones cristianas,
  decían que trocaban, no “compraban” esas imágenes. Usar ese verbo era considerado una ofensa al santo. Miles de personas se congregaban en el pueblo. Wikipedia afirma que hoy en día llega medio millón de personas con motivo de la festividad. El camino de vuelta era tan tortuoso como el de ida. El tour completo tomaba tres días.
 
San Sebastián, Il Sermonetta, siglo XVI.
Museo Vaticano.
(Foto de mi archivo tomada con IPhone).
BREVE HISTORIA DEL SANTO

San Sebastián fue un soldado del ejército romano. Nació en Francia el 256, pero se trasladó a Milán. Como militar no participó de ritos paganos que consideraba idolatría y como cristiano ejercía apostolado entre sus compañeros. Pero, fue denunciado al emperador Maximiano, quien lo llamó y le dio a escoger o seguía como soldado o se dedicaba a Cristo. Sebastián permaneció firme en su decisión de cristiano, hecho que enfureció al emperador por lo que lo condenó a muerte. Fue llevado a un estadio, atado a un poste y desnudado. Acto seguido le dispararon una lluvia de flechas. Pero, no murió, sin duda porque sus verdugos optaron por desviar los tiros o no apuntar a partes vitales y así cumplir la orden. De ahí fue llevado a la casa de una noble familia romana cristiana, donde lo curaron de sus heridas. Por algún motivo se tuvo que presentar de nuevo ante Maximiano, quien lo creía muerto. Y luego de perseverar en la fe, el emperador lo condenó nuevamente y esta vez los verdugos cumplieron. Luego de lanzar su cuerpo a un lodazal, fue rescatado y sepultado en la vía Apia de Roma. Transcurría el año 288. Hoy es invocado contra las pestes y contra los enemigos de la fe.  A través de la historia el mártir ha llegado a ser uno de los más representados en el arte. Grandes maestros de la pintura y la escultura lo han venerado en sus obras.
San Sebastián, Followers Botticelli,
Siglo XV. Museo Vaticano.
(Foto de mi archivo, tomada con IPhone).

LA IMAGEN DE SAN SEBASTIÁN EN YUMBEL

La festividad de San Sebastián es una de las cuatro grandes de Chile. Las Otras son La Tirana, Andacollo y Lo Vásquez.

La veneración tiene dos fechas, el 20 de enero y el 20 de marzo. En la parroquia de Yumbel se conserva la imagen del santo, tallada en madera de cedro. Originalmente los conquistadores la colocaron en la primera capilla de Chillán. Luego de un ataque mapuche a la ciudad encabezado por Butapichón en 1665, los soldados lograron huir hacia Penco llevándose la imagen. Pero, para poder continuar viaje tuvieron que ocultarla en unos pajonales en los alrededores de Yumbel. Cuando Chillán fue reconstruido los chillanejos exigieron que se les devolviera la imagen. Pero, la gente de Yumbel no lo permitió alegando el "derecho del hallazgo" . La tradición popular cuenta que los españoles intentaron trasladar la figura del santo de regreso a Chillán, pero no pudieron aún con el apoyo de dos yuntas de bueyes. Por último, un juez eclesiástico decidió en favor de los habitantes de Yumbel y el asunto quedó zanjado.  

Monday, January 02, 2017

EL CLUB ATLÉTICO DE PENCO FUE UN MODELO DE SOÑAR Y REALIZAR

   
José Riquelme Araneda.
Un niño de sólo 8 años en Penco tuvo la idea de crear un club de fútbol y lo hizo. Aquello ocurrió recién cuando se iniciaba 1940. El 16 de enero de ese año nació Atlético, que después se convirtió en la pasión de toda la vida de su fundador, José Riquelme Araneda. Y este emprendimiento de entonces –que comenzó como un simple juego infantil— ha dejado una significativa lección. Nos permitió establecer la diferencia entre un soñador a secas que vive en las nubes y nadie lo baja de ahí; y un soñador pero que es un realizador al mismo tiempo. Este último tiene los pies bien puestos en la tierra, sólo que su cabeza está en las alturas. Nuestro soñador-realizador, don José, ya adulto nunca dejó de acunar a un niño en su corazón. ¿A quién se le podría imaginar tener su propio club de fútbol? Imposible, diría hoy un hombre maduro. Se necesita mucho dinero, un estadio, equipamiento, profesionales, personal, un entrenador con su cuerpo técnico –y por sobre todo—, jugadores. ¿Cómo se podría financiar algo así sin tener esponsors importantes?
   Sin embargo, en Penco don José perseveró en su magnífica idea de niño. Sin ninguno de los recursos mencionados, siguió adelante. El club nació con el nombre de Atlético Football Teams, con camiseta diseñada: azul con una franja blanca en el pecho. Los jugadores vinieron solos a matricularse en el nuevo club. El entusiasmo fue total. Así de soñador y realizador fue don José Riquelme.
   He publicado otros post sobre este interesante ejemplo de un niño, un hombre y su club, pero cada vez siento el impulso de abordar nuevamente el asunto porque escarbando en el pasado le hallo nuevas aristas. Don José imaginó cosas grandes. A lo mejor, pensó que Atlético podría crecer, ser conocido en el país, tener adeptos en todas partes y hasta cruzar las fronteras. Pero, ese pensamiento se frenaba porque no quería caer en la fantasía; como decíamos tenía sus pies puestos en la tierra.   Porque su club fue para él un fin en sí mismo,  no un medio para ganar dinero. Por el contrario, trabajaba en Fanaloza para poder vivir; parte de su tiempo restante –porque además dibujaba y tomaba fotografías-- lo dedicaba a Atlético. Sábado y domingo con sol o con lluvia.
   Reclutaba a los niños en su casa, hacía las listas con nombres, direcciones y fechas de nacimientos. De acuerdo a las edades los clasificaba en segunda o primera infantil, o juvenil. Pero, su orgullo mayor era su equipo de honor. Matriculó a su club en la Federación de Fútbol de Penco, de ese modo Atlético participaba en los torneos formales del fútbol amateur. En cada fecha de competencia, según fuera el caso, allí estaban los jugadores defendiendo los colores del club en las canchas de Penco. Y don José, el presidente, al borde del campo dirigiendo a sus muchachos, porque él también las oficiaba de técnico.
   Los niños y los jóvenes le teníamos una especial estima a don José, una persona agradable, de sonrisa constante, buen carácter, un amigo mayor. Estoy seguro que todos quienes alguna vez vestimos la camiseta de Atlético tenemos ese sentimiento de gratitud y respeto hacia la memoria de aquel hombre sencillo, alegre, organizado, responsable y serio a la vez.
   Atlético sobrevivió casi siete décadas. Incluso continuó después de su partida el 2005, bajo otra dirección. Pero, los tiempos estaban cambiando demasiado rápido, no hubo ni recursos ni la pasión para adecuarse a las nuevas condiciones sociales y económicas sin su creador. Cuatro años después del fallecimiento del fundador, Atlético desapareció también (2009). Pero, quedan los recuerdos cargados de agradecimientos y anécdotas en las canchas de Penco y Lirquén, donde regularmente se presentó el club. Estas notas ayudan, espero, a que el espíritu de Atlético siga en muchos corazones de Penco. Porque como una vez le oí a don José soñador y realizador: “Atlético es, ante todo, un semillero de futuros futbolistas”. Y tan equivocado no estaba porque algunos de sus jugadores derivaron a clubes profesionales. (Más sobre Atlético en un post anterior http://penco-chile.blogspot.cl/2014/02/la-maquina-del-atletico-en-imagenes-y.html   )
Equipo de honor de Atlético de Penco en 1950. Arriba: Escalona, Fernández (el Rube), Araneda, Herrera, Aguayo y
Montecinos. Abajo: Hugo Hormazábal, Raúl Hormazábal, Mario Hormazábal, Fierro y Óscar Pérez ( "Cacharrón).
También están los reservas Rivas y Fóster. La foto la tomó don José Riquelme en el fortín CRAV de Penco. Atrás se
observan las instalaciones de la Refinería de Azúcar.

Sunday, January 01, 2017

LA MANZANILLA CRECÍA A SUS ANCHAS EN LAS CALLES DE PENCO

La bella manzanilla. (Foto tomada de Wikipedia).

   Las casas de la esquina de Membrillar con Cruz en Penco se iban sumergiendo de a poco bajo la maleza que crecía a placer ese tórrido verano de 1952. Las lluvias sorpresivas y esporádicas de la estación aumentaban la fuerza de la hierba que surgía desatada por todas partes. Las veredas sin pavimento de entonces se convertían en sendas inundadas del pasto que alcanzaba considerable altura. Pasar por allí significaba avanzar abriéndose camino. Flores de todos los tipos, tamaños, colores y olores adornaban el tono verde turquesa de la maleza discrecional. 

    Un día de ese verano íbamos con mi tía Ana caminando hacia nuestra casa, situada en el sector. De pronto ella se detuvo y me habló sorprendida, como si hubiera descubierto algo que estaba allí y en lo que no había reparado. “¡Qué linda la manzanilla, voy a recoger algunas plantas”. Y así lo hizo, yo vi cómo ella cortaba las pequeñas flores confundidas entre la maleza. Cuando tuvo un ramo en su mano, seguimos nuestro camino…

    Un par de días después, yo volví por mi cuenta solo al lugar, apenas a unos pasos de la puerta de la reja donde vivíamos. Y ahí estaban las flores del pasto crecido entre la vereda y los muros y los cercos visitadas por decenas de insectos. Las abejas dominaban con su zumbido característico. Me abrí paso y avancé hasta alcanzar las flores más bonitas y armé un gran ramo de "manzanillas" que me llevé orondo a casa.

    Al verme mi tía con las flores, me sonrió y --para no frustrar mi entusiasmo-- me dijo quietamente: “esto no es manzanilla, es manzanillón”. Y me explicó que mi aporte no servía para una infusión sedante recomendable para aliviar retorcijones de tripas. Fíjate, me dijo, que estas flores son más grandes y su olor no es suave como la manzanilla y arrojó mi ramo oloroso en un rincón del patio destinado a tierra vegetal. 

Ejemplares de manzanillón, cuyas flores son más
vistosas que las de la manzanilla.
    Pues bien, las flores entre ambas hierbas tienen un gran parecido, pueden confundir a cualquiera. Una infusión de manzanillón provoca contracciones a las embarazadas causando riesgos de aborto, así que mucho cuidado con las agüitas perras de esa hierba. A mi juicio, la diferencia más clara es el olor, el manzanillón tiende a ser hediondo. Y qué decir de esos años, la calle Membrillar era un vergel de manzanilla y manzanillón, sólo que había que ser experto para evitar el error al recolectar la hierba adecuada, de gracioso aroma y efecto sedante.

Friday, December 30, 2016

PLAYAS DE LA COMUNA DE PENCO SON APTAS PARA BAÑARSE

La playa de Penco, de arenas blancas, es apta para bañarse. Foto de enero de 2016.
   Penco y Lirquén calificaron dentro de las 61 playas aptas para bañarse de las 896 con que cuenta la costa chilena, según un estudio realizado por la Armada de Chile, a través de la Dirección General del Territorio Marítimo. Los tres lugares aprobados de la comuna son Playa Negra, el balneario pencón y la playa de Lirquén, según se señala en el sitio web de la Municipalidad de Penco  www.penco.cl   Sin duda esta normativa es nueva, puesto que desde siempre nuestra playa ha sido lo suficientemente apacible para considerarla apta para nadar cerca de la orilla. Se dice que las exigencias para la obtención del visado son oleaje suave, fondo no profundo y carencia de rocas.

   La información fue motivo de gran beneplácito en la Municipio local. En este marco, el alcalde Víctor Hugo Figueroa dijo: “Estamos trabajando en una serie de proyectos que potencien nuestro borde costero. Se trata del diseño de la segunda etapa de la Costanera de Penco, la puesta en valor de nuestro Monumento Nacional, el Fuerte La Planchada, y una serie de mejoras en la playa de Lirquén”.
La linda playa de Lirquén también recibirá mejoras para bien del turismo.
   Figueroa añadió que “además de lo anterior, hemos puesto un gran esfuerzo en mantener la playa lo más limpia posible, gracias al trabajo de un equipo de aseo que todos los días recorre los balnearios de la comuna para dejarlos en condiciones presentables para nuestros visitantes”. Dicho equipo se dedica durante todo el año al mantenimiento de la limpieza de los balnearios de Penco y Lirquén. Sin embargo, siempre en conveniente recordar a los usuarios de las playas colaborar con el aseo.
   
   El Municipio de Penco ha incorporado una serie de mejoras en las playas locales  como receptáculos para basuras, parasoles de totora, una pasarela para que personas en silla de ruedas puedan desplazarse por la arena y, se anuncia que próximamente habrá un muelle flotante que servirá de punto de partida y llegada para kayaks.

   Igualmente, se debe subrayar que aunque estas playas sean aptas para bañarse, siempre hay que ser prudentes y con respecto a los niños bañistas, sus mayores deben mantenerlos bajo contante vigilancia.
La playa de Penco en imagen del verano anterior. Nótese la pasarela para permitir el desplazamiento
de personas en sillas de ruedas.

Monday, December 26, 2016

EL CHENKO, UN EJEMPLO PARA LA JUVENTUD DE PENCO

  
El Chenko y su señora, Juana Figueroa, de paseo en la playa de Penco una tarde de la primavera de 2015.
   E
l Chenko es una de las personas emblemáticas de Penco. ¡Quién no lo conoce! Se lo ubica así mucho más que por su nombre Óscar Timoschenko Muñoz Soufflet. 

   Llegó a nuestra ciudad de niño, cuando su familia se mudó de Yungay, en la provincia de Ñuble. Primero, los Muñoz Soufflet arrendaron unas habitaciones donde Camarena en calle El Roble. Pero, cuando les pidieron la propiedad, la jefatura del antiguo hospital pencón le cedió temporalmente el garaje del recinto para acomodarse de emergencia, mientras les entregaban su casa  en la nueva población Perú que estaba a punto de ser inaugurada. Don Óscar, su padre, trabajaba un camión y su madre, la señora Zaida, era matrona de los servicios de salud de Penco. Chenko es el tercero de once hermanos.
   
    Nació en Tinguiririca, San Fernando en 1943. Su familia sufrió un impacto fuerte en 1947 cuando el gobierno de González Videla, durante la persecución de los comunistas, relegó a su padre a Pisagua. Entonces a la señora Zaida Soufflet la derivaron a Yungay, donde sola debió mantener a sus hijos. Ella era matrona de profesión, hija del agregado militar de la Embajada de Francia en Santiago, quien se casó en Chile con Águeda Ramírez Atria, hija de una familia acomodada de la capital.
La señora Zaida Soufflet y su hijo Chenko, con uniforme
de conscripto del Regimiento Silva Renard.

FUE UN GUÍA DE NIÑOS Y JÓVENES PENCONES

    El Chenko, un muchacho trabajador y deportista, se convirtió en el referente de sus hermanos luego de la partida de su padre, quien falleciera en Penco a los 50 años. Mucho tiempo más tarde, dijo a nuestro blog que él se “formó en la universidad de la calle”. Fue un activo integrante del grupo scout Armando Legrand, donde destacó como jefe de patrulla y director de la banda de guerra. Lo propio hizo en la Refinería de Azúcar, donde laboró codo a codo con don Juan Muñiz en la División de Menores organizando campamentos para esa agrupación de los hijos de refineros.
"Me formé en la universidad de la calle", dijo el Chenko
en una oportunidad a nuestro blog.

   Ex scouts de Penco recuerdan al Chenko dirigiendo las patrullas a su cargo por los cerros de Primer Agua, Cieneguillas o las desconocidas quebradas del cerro Copucho. Se sabía todas las canciones escautivas que él enseñaba a sus dirigidos. Marchar detrás del Chenko explorando el monte con pantalones cortos, bototos y sombreros  era ir cantando… “aún, sin sol… nos vamos todos de excursión; con esperanza amor y fe…”

HA SIDO UN CATÓLICO PRACTICANTE

   Y es justamente la fe la que lo ayuda en sus difíciles momentos actuales. Desde niño profesó la religión católica. Ya mayor era hombre de misa dominical. Hoy en día, debido a su dificultad para caminar vienen de la iglesia a darle la comunión cada domingo.

   El Chenko es una persona dotada de un liderazgo natural. Tiene sentido de autoridad siendo él un hombre de comportamiento humilde. Estas dos características despiertan el cariños de quienes han estado cerca suyo en el desempeño de trabajos o en actividades deportivas. Es un hombre franco, afable, sin dobleces ni posturas. Su lealtad no conoce límites por eso su vida modesta ha sido fructífera y se ha granjeado el reconocimiento de todos.
El Chenko, a la izquierda, con el equipo de Coquimbo CRAV.

Aquí nuestro Chenko viste la camiseta N° 8.
UN ATLETA POR NATURALEZA

  De complexión delgada y atlética, el Chenko practicó todos los deportes: futbolista, basquetbolista, atletismo, salto alto, boxeo, remo… Como trabajador de la Refinería de Azúcar, defendió los colores del Coquimbo CRAV en el campeonato regional; integró también el quinteto del Carvallo en las competencias locales de básquetbol. Subió tantas veces a los cuadriláteros para boxear con un estilo rápido, eficaz y de gran técnica. En las olimpiadas que celebraban las industrias de Fanaloza y la Refinería, para canalizar la “rivalidad” que existía entre ambas, competía en remo, atletismo. Integraba los equipos que tiraban de la cuerda y hasta entre quienes participaban en las divertidas carreras de ensacados. También trabajó en Fanaloza por lo tanto jugó en el equipo de esa industria desde el primer momento de su incorporación.
Con el equipo de remo de la Refinería de Azúcar.

Campeón en la carrera de ensacados.

    En años recientes se dedicó a dar clases de boxeo, en este sentido, a sus pupilos les hacía ver que lo mejor era seguir el camino sano del deporte, para no caer en el alcohol o en la droga. Cumplía esta dedicación con un profundo sentido social. Quienes siguieron sus enseñanzas reconocen en él todo lo aprendido y lo que les ha servido en la vida.

LAS ENFERMEDADES QUE LO AQUEJAN

   El Chenko padece de Alzheimer, una enfermedad neurológica progresiva que se le desató en el 2012. Tiene también glaucoma en su ojo izquierdo y lo afecta una artrosis severa de rodillas y caderas. Hace un par de días asistió a la iglesia de Penco junto a su esposa Juana Figueroa Fernández para celebrar sus bodas de oro, cincuenta años de matrimonio, evento que ha sido ampliamente difundido a través de las redes sociales.
Manuel Suárez, tesorero de la Sociedad de Historia de Penco; Chenko Muñoz; y el autor de esta nota.

    Su mujer, Juana, nos informa que cada día ella recibe a los menos veinte llamados telefónicos de gente que quiere saber el estado de salud del Chenko, sin contar los que van personalmente a la casa a imponerse de su estado. En una conversación con este blog, nos dijo: “Son días de puras emociones, de lágrimas no de tristeza, sino de alegría por el reconocimiento de tanta gente, de quienes lo conocen, que lo quieren y que le desean fuerza para sobrellevar esta enfermedad”. 
Juanita Figueroa y Chenko Muñoz este diciembre de 2016, en la celebración de sus bodas de oro en la iglesia de Penco. (Foto de María Verónica Roa Durán, tomada de Facebook.)

EL BARRIO ESTACIÓN DE PENCO DE LOS 50, NARRADO DE MEMORIA


Demos un vistazo, así de memoria, a este sector de Penco antiguo, que incluye el barrio estación. Hablamos de comienzos de los años 50 (1950). La foto nos habla de una escena completamente distinta a la que podemos ver hoy en día.
1. La red de rieles tenía una capacidad para cuatro convoyes cortos; dos de ellos junto a la estación para un eventual cruce de trenes de pasajeros. Los viajeros que venían en el tren que usaba el carril derecho respecto de la foto también disponían de un andén; las otras dos vías quedaban a la derecha.
2. La foto está captada desde La Planchada, la que entonces no tenía el muro alto que le pusieron después. En la imagen el antiguo límite del Fuerte se ve al centro como un ancho "radier". En el lado derecho del cuadro, se alcanza a apreciar un poste de luz.
3. A la izquierda se ve la antigua estación de madera con una vistosa galería. Adentro había asientos para los pasajeros que daban las espaldas a las ventanas y en la parte central: la ventanilla de la boletería, la puerta para la bodega de los equipajes y las oficinas del personal ferroviario; el piso era de baldosas. Nótese el estilo arquitectónico con un segundo techo en el medio. Esta construcción fue destruida por un incendio y reemplazada más tarde por el actual edificio, donde ahora funciona la Casa del Adulto Mayor de Penco.
4. La línea dos se ve ocupada temporalmente por algunos vagones de carga, los que eran de acero. Uno de ellos, en la mitad, es un carro para el transporte de petróleo. Y al fondo, un vagón cargado aparentemente con madera.
5. Más hacia atrás, por el lado derecho se levantaba la antigua bodega para cargas. Era de madera. Posteriormente se la reemplazó por una bodega de concreto la que recientemente fue demolida por inservible para las condiciones post ferrocarril.
6. Se advierte un cierro al costado derecho y no se observa aún la construcción del restaurant Oriente.
7. Al fondo a la izquierda, el cerro Bellavista con el aspecto de una loma despejada, desprovista de casas. Arriba, atrás se ven pinos. Hacia la vertiente que da a la línea existía entonces un tupido bosque de aromos extranjeros. La gente se surtía ahí de largas varillas para guiar sus plantas de porotos en sus huertas o para las enredaderas de sus jadines.
8. A la derecha se advierte la silueta del muelle de la Refinería de Azúcar que engarzaba con calle Talcahuano.
Y 9. Más allá del muelle, por el borde de Playa Negra se aprecia claramente el manchón de bosque de pinos que fue plantado, sin duda, para contener las salidas de madre en la desembocadura del río Andalién.


Saturday, December 17, 2016

NAVEGANTE FRÉZIER DESCRIBIÓ EL AROMA DE LOS BOSQUES DE PENCO INSPIRADO EN EL POETA LATINO VIRGILIO

Hemos comentado en otros posts el aroma de bosques que invade a Penco dependiendo de la época del año y de los vientos. Es un perfume de pino fresco, liviano, casi imperceptible. Sólo lo acusa el visitante, ya que los pencones lo ignoran. La sensación olfativa debió ser mayor en tiempos pasados y no a pinos, sino a especies nativas que por siglos poblaron nuestros cerros hasta su reemplazo para la explotación de las coníferas.
El navegante y científico francés Amadeo Frézier (después el apellido se escribió Frazier y dicen que también fue un espía1) dio testimonio –entre otros muchos--, de estos olores durante su estada en Penco en su libro Relación del Viaje por el Mar del Sur en 1712:
“Los bosques están llenos de árboles aromáticos, tales como distintas especies de mirtos, un tipo de laurel, cuya corteza tiene el perfume del azafrán y aún más suave; el boldo cuya hoja tiene la fragancia del incienso y la corteza un gusto picante algo parecido a la canela; pero hay otro árbol que lleva efectivamente ese nombre (canelo) y aunque diferente de la canela de la Indias orientales, tiene las mismas cualidades; su hoja, si bien un poco más grande, es similar a la del gran laurel”.
Y aquí Frézier se muestra sorprendido por tanta similitud cuando agrega en su narración: “Virgilio parece haberlo descrito en sus Geórgicas II”2. Dicen los versos de Virgilio citados por el navegante: “El árbol en sí mismo es grande y muy parecido en su aspecto al laurel. Ningún viento hace caer sus hojas; su flor es particularmente persistente, con ella los medos purifican los alientos de los bocas malolientes y curan a los ancianos jadeantes”.
Manchón de bosque nativo en el fundo Coihueco de Penco. (Foto de Carlos Wedell).
Pues bien, sobre el canelo, árbol sagrado de los pueblos aborígenes, Frézier añade: “Entre los indios este árbol está consagrado a la ceremonia de la paz…”

Basten estos segmentos literarios para subrayar ese estímulo olfativo que emana de los bosques que rodean a Penco y del que en la ciudad no se habla. Tiene que llegar alguien de afuera, de bien lejos para que lo perciba y haga el comentario que a la gente pencona deja indiferente.
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1 Hay quienes sostienen que Amadeo Frézier fue un espía de su país, Francia, porque su paso y estada en varias ciudades de Chile resultaron inadvertidas para la autoridad de la Capitanía General. El bajo perfil le permitió levantar mapas detallados de ciudades claves así como ubicar y describir emplazamientos militares en las colonias.

2 Virgilio, gran poeta latino (70-19 AC). Escribió sus Geórgicas, que son un poema, una loa a la vida rural y a la agricultura. Los cristianos en la antigüedad consideraron que su anuncio del nacimiento de un niño que salvaría a Roma, en una de sus Églogas, fue una profecía pagana del nacimiento de Jesús. Dante Alighieri lo veneró en "La Divina Comedia" como su guía a través de los infiernos y el purgatorio. Muchos otros autores han incluido a Virgilio en sus obras.